
Cuidar los oídos es fundamental para garantizar una buena audición y prevenir problemas auditivos. En este artículo, presentamos diferentes métodos para una limpieza profunda de los oídos y eliminar el cerumen y las impurezas que se acumulan con el tiempo.
MÉTODO TRADICIONAL: CUCHARA Y AGUA TIBIA
El método más sencillo y común para limpiar los oídos es usar una cuchara pequeña y agua tibia. Esta técnica ayuda a eliminar el exceso de cerumen que puede obstruir el canal auditivo. Para ello:
- Prepare un recipiente pequeño con agua tibia y un hisopo de algodón o una cuchara específica para limpiar los oídos.
- Incline la cabeza hacia un lado de manera que el oído que va a limpiar quede hacia arriba.
- Coloque suavemente la cuchara o el hisopo de algodón en el canal auditivo y realice movimientos circulares suaves para atrapar la cera y eliminarla gradualmente.
- Enjuague el oído con agua tibia para eliminar cualquier resto de cerumen.
Precaución: Es importante no introducir la cuchara o el hisopo de algodón demasiado profundamente en el oído, ya que esto puede causar daños.
USAR PLANTAS: MANZANILLA
La manzanilla es una planta con propiedades calmantes y antiinflamatorias que puede usarse para limpiar suavemente los oídos. Para ello:
- Prepara una infusión de manzanilla hirviendo agua con unas flores de manzanilla secas durante unos 5 minutos.
- Dejar enfriar la infusión hasta que esté tibia.
- Empapa un algodón o una compresa esterilizada con la infusión de manzanilla tibia.
- Aplicar suavemente el algodón empapado en la entrada del oído y realizar pequeños masajes circulares.
- Enjuague el oído con agua tibia para eliminar la cera y los residuos de infusión de manzanilla.
La limpieza de manzanilla ayuda a prevenir infecciones e irritaciones del oído gracias a sus propiedades antisépticas.
BAÑO DE VAPOR PARA EL OÍDO
El baño de vapor es un método natural que permite limpiar profundamente los oídos mientras relaja la piel y los músculos circundantes. Los pasos son los siguientes:
- Hervir agua en una cacerola o tetera.
- Vierta agua hirviendo en un recipiente para crear vapor.
- Coloque una toalla sobre su cabeza y envuélvala alrededor del recipiente, asegurándose de que sus orejas estén orientadas hacia el vapor.
- Permanezca así durante unos 10 minutos, disfrutando de los beneficios relajantes del calor y la humedad en las orejas y las áreas circundantes.
Después del baño de vapor, puede usar una cuchara o un hisopo de algodón para retirar con cuidado el cerumen ablandado por el calor y la humedad. Recuerde siempre enjuagarse los oídos con agua tibia después de limpiarlos.
Principales precauciones a la hora de limpiar los oídos
- Evite introducir objetos demasiado profundamente en el canal auditivo, ya que esto puede dañar el tímpano.
- No utilice productos que irriten la piel y las mucosas, como alcohol o vinagre puro.
- Lávese siempre las manos antes de manipular los oídos para reducir el riesgo de infección.
- Consulte a un médico si experimenta dolor inexplicable, inflamación, sangrado o pérdida de audición.
Una alternativa segura y responsable: el limpiador de oídos de madera
Desde la prohibición de los bastoncillos de algodón desechables, muchos buscan una solución saludable y ecológica. El limpiador de oídos de madera de carpe Comme Avant es una alternativa ideal: fabricado a mano en Francia, está diseñado para durar toda la vida. A diferencia de los bastoncillos de algodón, que suelen acumular cerumen en lugar de eliminarlo, el Escurette elimina suavemente el exceso de cerumen visible sin dañar el oído. Su mango de madera procedente de bosques gestionados de forma sostenible y su asa de acero inoxidable médico lo convierten en un producto sin residuos, seguro y práctico, apto para toda la familia a partir de los 3 años. Una pequeña herramienta tradicional actualizada que cuida de tus oídos y del planeta 🌍.
Siguiendo estos consejos y realizando una limpieza profunda con regularidad, protegerá eficazmente sus oídos y preservará su audición. Recuerde consultar con un profesional si tiene problemas de audición o dolor persistente.


