Comienza tu rutina de belleza con una limpieza suave utilizando el jabón de manteca de karité.
Haz espuma entre las manos mojadas y luego aplícalo en el rostro y/o el cuerpo con movimientos circulares. Enjuaga con agua tibia.
La piel queda limpia, purificada, libre de impurezas y lista para recibir un tratamiento hidratante o protector.
Formulado sin fragancias, parabenos ni aceites esenciales, este jabón combina exclusivamente ingredientes vegetales naturales: aceite de oliva, aceite de coco, manteca de karité y arcilla amarilla. Respeta el equilibrio natural de la piel, protege la barrera hidrolipídica y es ideal para pieles sensibles, secas o frágiles.
• Aceite de oliva: nutre, calma, protege contra el envejecimiento cutáneo.
• Aceite de coco: nutritivo, antibacteriano, limpiador.
• Manteca de karité: reparadora, nutritiva, protectora.
• Arcilla amarilla: absorbe el exceso de sebo, reaviva la luminosidad, purifica sin resecar.